martes, 17 de mayo de 2011

Un beatle en Lima



Con una canción de los Beatles se puede decir todo. Yo ya había dicho mucho.
El día llegó. 9 de mayo. Por fin caía la flecha en la marca roja de mi calendario…  Mentí en el trabajo, mentí en los estudios...  era lunes y todo valía para ver al ídolo, incluso aguantar horas y horas en la interminable cola para ingresar al estadio.
9 y 35 de la noche y el monumental comenzó a rugir… Era él. Enfundado en un saco celeste azulado estaba parado allí, sobre el escenario. ¡Dios! cuántas veces me había dicho que algún día lo vería. Estaba frente a mi y no estaba preparada. No podía gritar, qué iba a pensar de mi... 
Dijo... one, two... y yo three!!!... You say yes!!! I say no!!!... hello hello...


Era la primera de las 33 canciones que Sir McCartney y su banda me regalaban… No me interesó saber que a lado habían también 46 mil 999 almas... No, era solo para mi.
Y si tocara something, cómo reaccionaría?. Igual que con All my loving?, pensé en ese instante... muy tarde. Paul ya empezaba a pedir que cerrara los ojos (All my loving).

No quería que toque Let it be, Hey Jude ni Yestaerday y lo hizo. Felizmente continuó con Somthing, Jet y Helter Skelter... Sin embargo debo confesar que me dolió en el alma no escuchar algunas rolas.
Casi tres horas del que fue considerado el concierto del año… Paul McCartney unió a perro, pericote y gato... humalistas y fujimoristas, gente del cristal, de alinza y de la U juntos y es que no éramos socios de ningún equipo… fuimos y seremos los socios vitalicios del club de los corazones solitarios.

2 comentarios:

Nellyzita dijo...

Hermosa Nota!! Si no supiera quién es el Paul Mccartney, pensaría que se lo escribes a alguien realmente especial en tu vida!!

FULLCORTOS dijo...

Cuanta ternura y pasion trasmite tu nota, mi queria Natita.