lunes, 23 de mayo de 2011

Y SI YO TE VIERA



Hace muchos años el escritor más tímido del universo, Gabriel García Márquez, se encontró en la otra acera de una calle de La Habana al escritor que más quería en ese momento de la historia, Ernest Hemingway.
    Era demasiado tímido para acercarse; era tan tímido García Márquez que creó una historia: no hablaba en público porque no tenía nada que decir. No hablaba en público porque no se atrevía. En cualquier caso, allí delante tenía a Hemingway y lo único que acertó a gritar fue:

    -¡¡¡Maestro!!!

    Yendo más allá de la imaginación y de los sueños, qué pasaría si un día, afortunada yo, caminando por Quilca, Jirón de la Unión, Camino Real, Arequipa, Macondo o Aracataca te viera. Intento adivinar qué te diría. Primero, pienso, trataría de acercarme... saber si hueles a Gucci, Paco Rabanne, Calvin Klein o solo a fruto fresco de guayaba.

    Segundo, obsesiva como soy, buscaría de cualquier forma que me vieras. Te lanzaría piedritas, haría ruido con el celular, hablaría fuerte, aunque sin compañía, de lo mucho que sé de alguien llamado Gabriel García Márquez. Y si ni así volteas, iría de frente a buscarte.

    Te preguntaría cómo hiciste. Cómo convertiste un buen oficio en el mejor oficio del mundo.  Cómo es posible hacer negocio con solo recuerdos... besaría tu mano y te invitaría a tomar un jugo o una limonada. Quizá con los minutos una foto, quizá un autógrafo.

    Pensándolo bien, creo que me quedaría al otro lado de la acera. Mirando cómo pasas con tu andar pausado. Vigilante a cada movimiento de tus manos y de tu boca, creyendo saber qué es lo que dices, qué piensas. Y cuando, lejos... tan cobarde yo, gritaría:

    -¡¡¡Maestro!!!

    EL TÚNEL DE SÁBATO


    Bastará decir que eres Ernesto Sábato Ferrari, el ensayista, físico, pintor y escritor argentino que publicó tres novelas; supongo que el proceso está en el recuerdo de todos y que no se necesitan mayores explicaciones sobre tu persona.

    Aunque ni el diablo sabe qué es lo que ha de recordar la gente, ni por qué. En realidad, siempre has pensado que no hay memoria colectiva, lo que quizá sea una forma de defensa de la especie humana. La frase "todo tiempo pasado fue mejor" no indica que antes sucedieran menos cosas malas, sino que -felizmente- la gente las echa en el olvido. Desde luego, semejante frase no tiene validez universal; tú por ejemplo, te caracterizaste por recordar preferentemente los hechos malos para mejorarlos en el presente.

    Fuiste obstinado, renegón, sumamente ordenado y apasionado... Amabas las utopías y hasta para morir le diste la contra a los demás (todos juraban que celebrarían tus cien años). 55 días antes decidiste que se queden con las ganas. Casi siempre acertabas en todo y corregías a todos por cómo y qué hablaban. Pero Ernesto, te equivocaste en algo. Estoy segura que tu túnel no es, ni ha sido el único oscuro y solitario...

    martes, 17 de mayo de 2011

    Un beatle en Lima



    Con una canción de los Beatles se puede decir todo. Yo ya había dicho mucho.
    El día llegó. 9 de mayo. Por fin caía la flecha en la marca roja de mi calendario…  Mentí en el trabajo, mentí en los estudios...  era lunes y todo valía para ver al ídolo, incluso aguantar horas y horas en la interminable cola para ingresar al estadio.
    9 y 35 de la noche y el monumental comenzó a rugir… Era él. Enfundado en un saco celeste azulado estaba parado allí, sobre el escenario. ¡Dios! cuántas veces me había dicho que algún día lo vería. Estaba frente a mi y no estaba preparada. No podía gritar, qué iba a pensar de mi... 
    Dijo... one, two... y yo three!!!... You say yes!!! I say no!!!... hello hello...


    Era la primera de las 33 canciones que Sir McCartney y su banda me regalaban… No me interesó saber que a lado habían también 46 mil 999 almas... No, era solo para mi.
    Y si tocara something, cómo reaccionaría?. Igual que con All my loving?, pensé en ese instante... muy tarde. Paul ya empezaba a pedir que cerrara los ojos (All my loving).

    No quería que toque Let it be, Hey Jude ni Yestaerday y lo hizo. Felizmente continuó con Somthing, Jet y Helter Skelter... Sin embargo debo confesar que me dolió en el alma no escuchar algunas rolas.
    Casi tres horas del que fue considerado el concierto del año… Paul McCartney unió a perro, pericote y gato... humalistas y fujimoristas, gente del cristal, de alinza y de la U juntos y es que no éramos socios de ningún equipo… fuimos y seremos los socios vitalicios del club de los corazones solitarios.